Un cristiano con ansiedad

Un cristiano con ansiedad

Un cristiano con ansiedad

Es jueves, no muy diferente a los demás jueves, con la sutil diferencia del pequeño dolor que siento en el abdomen. Hacía ya hace algunas semanas que fui hospitalizado por un dolor muy fuerte, inflamación en el colón debido al estrés. Este jueves era normal, yo quería que fuera normal, no quería ser hospitalizado. Pensé en el dolor, oré a Dios, pero mis pensamientos me invadieron; así que a la mitad del trayecto al trabajo le dije a mi esposa –Vamos a un hospital, no me siento bien–  Luego de una larga espera, los doctores me atendieron y rápidamente me dijeron: –usted no tiene nada, si viene por una incapacidad para faltar al trabajo váyase– Por la naturaleza de mi trabajo (autónomo) estaba claro que ese no era el motivo, pero me fui.

Al salir, yo sabía que algo no andaba bien. Continué el día, pero con cierta intranquilidad. Algo no tenía que estar bien, sentía que algo malo me pasaría. Los pensamientos continuaron rondando por mi cabeza y aunque le pedía a Dios con todo mi corazón el estar tranquilo, no podría estarlo los próximos días. A la mañana siguiente comenzó lo que tiempo después identificaría como un ataque de ansiedad con pánico. Síntomas muy peculiares: manos sudorosas, palpitaciones del corazón al punto de pensar que me daría un paro cardiaco, un nudo en la garganta con temor a dejar de respirar y adrenalina en todo el cuerpo, de arriba abajo durante horas enteras hasta llegar al punto de estar totalmente agotado, pero intranquilo.

Por recomendación de una hermana de la iglesia comencé a asistir con un neurólogo el cual me diagnosticó: Trastorno de Ansiedad Generalizado con depresión. Y mientras los medicamentos hacían efecto, caminaba por una larga espera, sin poder trabajar, hacer mi vida, pensar, estar bien con mi esposa. Aún cuando un mes después los medicamentos hicieron su efecto (antidepresivos y vitaminas), me preguntaba ¿por qué me está pasando esto a mí? ¿por qué Dios lo está permitiendo?

Antes de responder me gustaría presentarme, soy Marco Villanueva, ingeniero, profesor, esposo, pero sobre todo un hijo de Dios. Soy cristiano hace ya más de 10 años y si estás leyendo esto y pasando por algo similar quiero decirte algunas cosas muy importantes:

Esto es temporal y vas a salir de esto.

Un gran problema de la ansiedad es el pensamiento “¿Me estaré volviendo loco?” o “me voy a morir” y la respuesta es NO. La ansiedad es una enfermedad (muy común en nuestro siglo), así que déjame asegurarte ¡Vas a salir de esto! Y llegará el momento en el que recuerdes todo esto y te reirás. Ya sea que acudas con un especialista (Psicólogo, Psiquiatra, Neurólogo) o que tengas terapias como meditación, o sanidad espiritual, déjame decirte que esto va a pasar.

Dios quiere estar contigo en esto.

Podemos preguntarnos ¿por qué a mí? o simplemente rogar para que “esto pase ya”, pero en este tiempo Dios me ha mostrado que está a mi lado, sobre todo en los momentos mas difíciles. Podemos pasar esto con o sin Él, pero déjame decirte, la compañía de Dios en mi vida no la cambiaría por nada. Si tú en este momento identificas que no tienes una relación personal con Dios, permíteme decirte que puedes tenerla. Jesucristo hace más de 2000 años vino a esta tierra a pagar por aquello que nos separaba a ti y a mi de Dios, llamado pecado. Y ofrecernos reconciliación con Dios. Así que, si tú lo deseas, simplemente cierra tus ojos y ora a Dios, pide perdón por tus pecados y confiesa al Señor Jesucristo como tu salvador y como tu Señor. ¿Eso es todo? Sí, es apenas el comienzo de una larga vida en tu caminar con Dios.

Dios tiene tus días contados.

Dice en la Biblia, específicamente en el Salmo 139:16  “Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos” (Te recomiendo leer todo el Salmo 139). Y me parece maravilloso, además de que me quita un gran peso de encima el hecho que Dios tenga mis días contados. ¡Sólo Él sabe cuando me voy a morir! Entonces solo me queda confiar en Él y saber que a la mañana siguiente habrá pasado solo lo que Dios haya permitido que pase, incluida mi salud.

Hace algún tiempo, durante un ataque de ansiedad, Dios me dijo: Sal. Así que me fui a un supermercado cercano a mi casa, y al llegar me dijo –Ves a todas estas personas – ya que era día de pago y el supermercado estaba repleto de gente. – Si Señor – respondí –¿Qué están haciendo? –Preguntó Dios –Viviendo sus vidas – ¿Y por qué tu no estás haciendo lo mismo? – me objetó –Ellas viven cada día, sin saber cual será su destino cuando mueran, pero tu sí sabes a dónde vas ¿entonces por qué no estás viviendo? – Me quedé un rato contemplando a las personas y la tranquilidad fue cada vez mayor. ¡Dios tiene el control de tu vida si tu se lo permites!

Renueva tu mente y se transformado

Un versículo en la Biblia que me encanta es el de Romanos 12:2  “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” Y afirma que, si tu cambias tu manera de pensar, todo tu ser será transformado, pero no solo eso, sino que también podrás comprobar que la voluntad de Dios es buena, es agradable y es perfecta.

Durante estos años, las recaídas en la ansiedad de la mano de Dios me han enseñado a ver la vida de una manera diferente, apreciar los pequeños detalles, a contemplar lo efímero de nuestra existencia y la importancia de estar seguro de nuestro destino eterno. Estos años Dios no me ha reprendido por tener miedo, o por estar ansioso de vez en cuando. Ha tomado cada una de estas experiencias y me ha llevado más cerca de su mano, de su protección, de su amor. Ha cambiado mi manera de pensar y por lo tanto me ha llevado por un camino de transformación.

Por último, déjame decirte algo más, Dios te ama y quiere que te rindas a Él, que rindas tus fuerzas a Él, tus temores, tus miedos más profundos. Dios te ama y Él va a cuidar de ti. ¡Solo ríndete!  La historia que comencé a contar al inicio de post tiene casi 4 años antes, pero de la mano de Dios hay una esperanza y esa esperanza me mantiene vivo, día tras día, en sus caminos.

Por | 2018-03-21T22:24:26+00:00 marzo 21st, 2018|Ansiedad, Personal|Sin comentarios

About the autor:

En 2008 luego tropezar mucho me encontré con el Señor gracias a una amiga y compañera universitaria. Y luego de casi 10 años de conocer y servir al Señor me he inclinado y preparado mucho para ayudar a los ministerios en su crecimiento online pues la generación actual necesita ser alcanzada por el Evangelio y la iglesia necesita ponerse manos a la obra.

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